Enfrentan con libros violencia en Juárez

Por Reforma » hace 2 años

Destacan logros tras 15 años de trabajo con voluntarios

SOCORRO VENEGAS. LECTURA CONTRA LA VIOLENCIA. FOTO: ARCHIVO

MEXICO, D.F.-   La violencia ya les quitó demasiado, y los pobladores de la fronteriza Ciudad Juárez no cederán también la imaginación y el placer de compartir los libros. Por eso han multiplicado las Salas de Lectura.

De septiembre a la fecha se instalaron 16 en la urbe norteña, destaca Socorro Venegas, coordinadora del Programa Nacional de Salas de Lectura (PNSL), que celebra tres lustros de operar en todo el País con un ejército de voluntarios.

"En Ciudad Juárez se han abierto salas sobre todo en jardines de niños. Las maestras no quieren salir a la calle con los niños y realizan las actividades de lectura dentro de las escuelas e invitan a los papás a tener sesiones de acercamiento al libro", refiere.

Suman 14 las nuevas salas que trabajan en escuelas infantiles.

Es verdad, dice, que las condiciones de inseguridad limitan la movilidad de los habitantes, pero han encontrado opciones para mantenerse en contacto con los libros, intercambiar lecturas y dialogar.

"Eso es importante porque se mantiene la cohesión de las comunidades, se evita el rompimiento del tejido social", explica la directora adjunta de Fomento de la Lectura y el Libro del Conaculta en entrevista desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas, donde hace unos días concluyó el décimo tercer Encuentro Nacional de Salas de Lectura.

Otras dos salas comenzaron a funcionar recientemente en la colonia Lomas de Poleo, también de Ciudad Juárez, para hijos de madres que trabajan en maquiladoras.

"Son niños en zonas de alta marginación social", subraya Venegas.

En total Chihuahua cuenta con 243 salas de lectura.

Ese interés por establecer espacios para la convivencia cultural se presenta en otros lugares asediados por la violencia, como Monterrey o Tamaulipas, comenta.

"Hemos constatado que en esos sitios la gente es especialmente entusiasta, generosa. Hay muchísimo interés por abrirse posibilidades y abrirlas para los demás".

Hace 15 años, compara, las salas de lectura del País operaban principalmente en casas. Ahora pueden encontrarse igualmente en mercados, parques, hospitales, cárceles o panteones.

"La sociedad civil da la pauta. Donde las condiciones lo permitan, allí se instalan los espacios", asegura Venegas.