TEMPLO MAYOR
Madero `el chihuahueño`
DADA la tradición de bravura de los oriundos de Chihuahua, el panista Gustavo Madero en cuestión de imagen política, más que chihuahuense, parece chihuahueño.
PESE A QUE su tío abuelo, don Francisco I. Madero, pudo él solito iniciar la primera revolución social del siglo XX, el dirigente nacional del PAN nomás no puede con Fernando Larrazabal.
TRAS REVELARSE que el equipo cercano del alcalde de Monterrey tenía tratos oscuros -y quién sabe si legales- con los casinos, el PAN le exigió separarse del cargo en lo que se investigaba el asunto.
PERO "Larra" no sólo no se separó, sino que jugó a hacer una consulta a las bases para salir, obviamente, con que no se iba y no se irá de la alcaldía.
ANTE este desacato, se esperaba una fuerte reacción de la dirigencia panista, pues inclusive Madero viajó a Nuevo León para tomar el asunto en sus manos.
Y AL FINAL se lavó las manos: salió con que nomás sugería suspenderle derechos como militante a Larrazabal y que le dejaba la decisión a la dirigencia del panismo estatal... que controla Larrazabal.
¿SERÁ QUE Gustavo Madero de veras no puede con el paquete del Quesogate?, ¿o es que Fernando Larrazabal sabe tanto que no quieren incomodarlo? Son preguntas.
LA SOCIEDAD se ha manifestado en las calles y a través de las redes sociales duramente en contra de la corrupción, y las cabezas de altos funcionarios no han dejado de rodar.
PERO ESO FUE en Brasil, donde el ministro de Turismo renunció ayer a su cargo bajo acusaciones de usar en el pasado recursos públicos para pagar a sus empleados domésticos, así como por desvíos presupuestales en su dependencia.
ES EL CUARTO MINISTRO en ocho meses que le renuncia a la presidenta Dilma Rousseff por denuncias de corrupción y que, al hacerlo, despejan el camino para las investigaciones judiciales.
LAS COMPARACIONES son inevitables: allá dimiten bajo sospecha, pero acá ni siquiera los alcaldes lo hacen -ya no se diga los gobernadores- aun y cuando les lluevan acusaciones y exista evidencia en su contra.
ESTE JUEVES, en Toluca, tendrá lugar uno de los más extraños rituales de la liturgia política nacional: durante 12 horas los mexiquenses tendrán ¡dos gobernadores!
POR LA MAÑANA, rinde protesta Eruviel Ávila como nuevo mandatario, pero no será sino hasta la noche, al concluir la ceremonia del Grito de Independencia, cuando se transmita realmente el Poder Ejecutivo.
LA COSA funciona así: Enrique Peña saldrá al balcón del Palacio de Gobierno a lanzar los vivas a los héroes. Y al darse la media vuelta para entrar, entregará la bandera no a la escolta, sino a Eruviel, quien de esta forma quedará, finalmente, investido como gobernador.
DE AHÍ el nuevo mandatario baja a abrir el baile y el saliente se va con su música a otra parte.
EL QUE sigue dando pasitos para quedarse con la candidatura panista al DF es José Luis Luege.
ANTENOCHE, el director de la Comisión Nacional del Agua convocó a una reunión para formar la "Red de Funcionarios Públicos por el DF", que en pocas palabras viene siendo algo así como "los Amigos de Luege".
ENTRE las 300 personas que lo acompañaron estaba el ex futbolista y ex candidato a diputado Carlos Hermosillo, el director de Relaciones Interinstitucionales de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Fernando Carbonell, y muuuchos empleados de la Conagua.




