Marea roja tóxica en Hungría

Por Agencias » hace 2 años

Al menos cuatro muertos, seis desaparecidos y cientos de personas afectadas

Bomberos y personal de limpieza de Hungría, equipados con máscaras antigás, trabajaban ayer en una carrera contrarreloj para evitar que una marea roja tóxica alcanzara el río Danubio.

BUDAPEST, HUNGRIA.- Hungría se enfrenta a la mayor catástrofe ambiental de su historia tras romperse el dique de una represa que almacenaba un millón de metros cúbicos de un lodo rojo corrosivo, saturado de metales pesados como el hierro y el silicio. 

La rotura ocasionó una marea roja tóxica que inundó unos 40 kilómetros cuadrados en la comarca que rodea a la localidad de Kolontar, a unos 160 kilómetros al oeste de Budapest, con el resultado de al menos cuatro muertos, seis desaparecidos y cientos de personas afectadas, algunas de ellas de gravedad. Las autoridades declararon el estado de emergencia en tres distritos del país.

Bomberos y personal de limpieza, equipados con máscaras antigas y palas excavadoras, trabajaban ayer en una carrera contrarreloj en el país centroeuropeo para evitar que la marea roja alcance el Danubio y extienda la contaminación río abajo hasta la desembocadura en el mar Negro, afectando a su paso a otros seis países: Ucrania, Serbia, Rumania, Moldavia, Croacia y Bulgaria.

Irritación en ojos y nariz. El fuerte olor que despedía el vertido formado por residuos tóxicos de una fábrica de aluminio, causaba irritación de los ojos y la nariz entre los habitantes de Kolontar, donde el fango rojo llegaba hasta la rodilla.

Lajos, un campesino de unos 60 años, declaró que “el barro llegó muy de repente, sin que nadie nos pudiera avisar antes. Sólo tuvimos tiempo para subir al primer piso de nuestra casa, pero todas mis gallinas fueron arrastradas por el barro y han muerto”, cuenta visiblemente aliviado de haber al menos salvado su propia vida.

 

Desastre anunciado. 

 

Los daños causados por el vertido, de cuyo peligro ya habían advertido varias ONG ecologistas, son cuantiosos y visibles en Kolontar, donde decenas de casas han sido contaminadas por el lodo, que ha destruido gran parte de las plantas bajas y los sótanos de las viviendas.

Gerge Simon, portavoz del grupo ecologista Clean Air Action Group, culpó a la empresa de “no haber tomado las medidas de seguridad adecuadas para evitar que aumentara el nivel del líquido en la represa”.

Sobre un potencial peligro de contaminación de las aguas subterráneas, sobre todo del río Marcal, afluente del Danubio, Simon indicó que no hay seguridad de ello, pero sí dijo estar convencido que deberá ser descontaminado el suelo de esa región agrícola.