Beltrán se retira del futbol
Lágrimas y emociones encontradas se mezclaron en el adiós de Joaquín Beltrán, quien ha decidido dejar el futbol tras 14 años de haberlo jugado.
MÉXICO - Él mismo convocó a los medios de comunicación en la Casa Club del Académico, en Ciudad Universitaria, a falta de un club que le respaldara en sus últimos minutos de futbolista profesional. La Peña Futbolera Los Fraternos que preside el ingeniero Víctor Manuel González le cedió su espacio en dicho lugar y él lo aceptó encantado.
Ni Pumas le tendió la mano para despedirse como era su deseo: jugando un último torneo. "No puedo negar que me hubiera gustado retirarme de otra forma; hacerlo con Pumas habría sido la cereza en el pastel", declaró con la voz quebrada por la emoción de abandonar las canchas. Con este equipo -aseguró- habría jugado gratis.
"Leeré un escrito que hice para este momento y a ver si puedo terminarlo, pues esto me emociona mucho. Como dijo mi amigo Sergio Bernal (quien el torneo pasado colgó los guantes de portero): "es que es la primera vez que me retiro", comentó Joaquín, de 34 años.
Con lágrimas en los ojos afirmó que se va "tranquilo y satisfecho" por la carrera que forjó, siempre como una persona honesta y directa. Dijo que se lleva muchos bonitos recuerdos, sobre todo el del primer título que ganó con Pumas en 2004, después de 13 años de sequía en la institución.
Le agradeció a mucha gente el apoyo que le brindaron, como el ingeniero Guillermo Aguilar Álvarez, ex presidente de Pumas y quien ya murió, a sus entrenadores como Juan José Muñante, Luis Flores, así como a otras personalidades como Luis Regueiro, Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM, Arturo Elías Ayub, ex presidente puma, etcétera.
En especial vertió agradecimientos al uruguayo Sergio Markarián, quien le dirigió en Cruz Azul, y al argentino David Ángel Comizzo, ex timonel del Querétaro. A ambos los recuerda con aprecio. "El profesor Markarián siempre tuvo interés en sacar lo mejor de mí; es franco y directo como yo", enfatizó, y a Comizzo porque le hizo entender la transición que estaba viviendo hacia nuevos horizontes.
Su agradecimiento eterno es para sus padres y la familia que ha formado.
Luego de haber defendido los colores de Pumas, Cruz Azul, Necaxa y Gallos Blancos de Querétaro, Beltrán da un paso al costado debido a que desde diciembre no hubo un club que le hiciera una propuesta de trabajo; no uno de la Primera División, pues existió un par de ellas en la Liga de Ascenso.
"Mi decisión personal era seguir compitiendo a un alto nivel, pero agradezco el interés que pusieron en mí", dijo el ahora ex jugador, quien estuvo acompañado por sus seres más queridos: su esposa Andrea y sus dos pequeñas: Roberta y Martina, así como sus padres, su hermano y sus suegros entre más allegados.
Hubo etapas en su carrera en que mereció ser llamado con mayor frecuencia a la Selección Mexicana mayor, pero se le negó la oportunidad. Confiesa que se va sin lo que más quería: jugar un Mundial. "Hubiera sido lo máximo".
Pero se queda con muchas vivencias importantes, como el de haber sido capitán por lo menos una vez en los equipos en que militó.
"Estoy a mano con el Futbol; me dio muchos momentos alegres, muchos amigos; por él conocí muchos países que nunca pensé conocer; por él conocí a mi esposa".
Es muy probable que Joaquín Beltrán incursione dentro de poco tiempo en los medios de comunicación como comentarista de futbol, aunque por ahora se dedicará a prepararse mejor y a proseguir con sus negocios personales. Su idea es continuar estudiando el curso de director técnico, pues progresar en todo lo que hace es su principal objetivo.




