Texas deporta a indocumentados que hayan delinquido
El programa aplica desde esta semana en 254 condados del estado.
DALLAS - Un programa federal que permite con la toma de huellas digitales, identificar a inmigrantes indocumentados en las cárceles y deportarlos una vez que hayan cumplido sus sentencias, fue expandido a todo Texas, informo hoy la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).
El Programa de Comunidades Seguras, que comenzó a ser establecido en octubre de 2008 en jurisdicciones locales “de alto riesgo”, está ya desde esta semana vigente en los 254 condados de Texas.
Nina Pruneda, vocera de la Oficina de Inmigración y Aduanas en San Antonio, explicó que bajo este programa las cárceles administradas por gobiernos locales deben revisar con el ICE el estatus migratorio de cada persona que es detenida y procesada.
“La información es verificada en nuestra base de datos y se determina si la persona tiene algún tipo de estatus migratorio”, dijo Pruneda.
De esta forma, en cuestión de minutos las autoridades locales pueden determinar fehacientemente la identidad de las personas y en caso de inmigrantes reportarlas para su posible deportación.
La iniciativa es distinta al programa conocido como 287g mediante el cual las policías locales colaboran con las autoridades migratorias en la detención de inmigrantes.
Bajo el 287g, las autoridades federales capacitan a las policías locales para realizar arrestos migratorios y procesos de deportación bajo supervisión de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).
De acuerdo con el ICE, el programa de Comunidades Seguras se centra en tratar de identificar en las comunidades locales a peligrosos delincuentes para su remoción.
Antes de la existencia del programa, el proceso de identificación de individuos era lento para las diversas autoridades locales.
Los departamentos de policía que deseaban realizar una revisión exhaustiva del historial del detenido, tenían que contactar a las autoridades migratorias y entregar la información además de tarjetas que contenían las huellas digitales.
El proceso, al que aún están sujetos la mayor parte de las policías locales, puede tardar días.
El Programa de Comunidades Seguras reduce los tiempos a cuestión de minutos, al ser enviada la información biométrica en forma automatizada, con equipos electrónicos ubicados en las propias corporaciones locales de policía.
Sin embargo, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, han mostrado su preocupación de que la iniciativa sea operada por parte de las policías locales como un instrumento de perfil racial en contra de hispanos.
Este miércoles, cientos de grupos defensores de los derechos humanos solicitaron en una carta a la administración del presidente Barack Obama, poner fin al programa de Comunidades Seguras.
En la carta, los grupos encabezados por el Centro Legal Para la Pobreza del Sur, señalaron que el programa promueve el perfil racial y llama a peligrosa fusión entre el sistema migratorio y el sistema de justicia criminal.




