Abandono laboral, usual en treintañeros
La principal causa de renuncia laboral: dificultades en relaciones interpersonales familiares, falta en el sentido de pertenencia, problemas de autoridad y robo

MEXICO, D.F.- Los jóvenes que desertan de sus trabajos en su mayoría presentan falta de integración, sentido de pertenencia y problemas de autoridad, explica Susana Salazar Gómora, investigadora de Psicología por el Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social, AC, en la investigación “¿Cuáles son las causas psicológicas de renuncia laboral?”.
La psicóloga explica que de acuerdo con su análisis se establece que la edad en las personas que renuncian es de 30 años. Añadió que existe un alto porcentaje de deserciones en cuanto al sexo femenino, esto con base en los resultados arrojados por su trabajo, el cual exhibe que 57% de la muestra que dejaba voluntariamente su trabajo era mujer. La razón más frecuente para tomar esta determinación fue para cuidar a la familia y dedicarse al hogar.
De acuerdo con las conclusiones del artículo hay una predominancia de renuncia en cuanto al estado civil de unión libre; en el sexo masculino en 52% (de 100%) y el sexo femenino 38% (de 100 por ciento).
La investigadora expuso que la mayoría de los entrevistados para dicha investigación tenía la secundaria como grado de escolaridad; en el caso de la población del sexo masculino se tiene 55 de 100% y en la población femenina 46% de 100 por ciento.
El 37% de la población total que renuncia ocupaba el puesto de vendedor, mientras que 28% era cajero de la muestra total. El 87% de la población tiene un promedio de antigüedad de un año cinco meses. Mientras que los restantes oscila entre 10 días a un mes.
La psicóloga Susana Salazar Gómora dijo que la principal causa de renuncia laboral se presenta por dificultades en las relaciones interpersonales familiares, los cuales se traducen en la dificultad en el sentido de pertenencia, problemas de autoridad y robo.
La investigadora refiere que otro de los factores importantes por los cuales un joven deja su labor es por sentirse excluido de los proyectos y organización. La gente pasiva, la cual siempre está a la espera de instrucciones también está más inclinada a dejar voluntariamente su actividad laboral, así como los que presentan trastornos psicosomáticos.
Las variables sociodemográficas, explicó Salazar Gómora, son elementos que influyen de manera consciente e inconsciente a la satisfacción laboral y, con ello, en la disminución o aumento en el número de renuncias laborales.
Detalló que el factor económico hace del trabajo una carga más no un gozo, cuando la persona presenta una preocupación excesiva. Y es en este momento en el que la gente compra más, se endeuda, tiene que aumentar sus ingresos y trabajar más, lo cual tiene un costo: tensión emocional, enfermedades psicosomáticas, aislamiento y enojo.
Por otro lado, aclaró que la productividad no se relaciona con la edad y la satisfacción aumenta entre los profesionistas conforme envejecen, decrece en los no profesionistas en edad media y luego se incrementa. Es decir, a mayor edad, menos posibilidad de que renuncie al trabajo. A los solteros se les dificulta permanecer mayor tiempo en una empresa, ya que la capacidad de cercanía en las relaciones interpersonales es un factor que interviene en la satisfacción y en el sentido de pertenencia, sostuvo la psicóloga.
Agregó que en cuanto mayor antigüedad del empleado, los resultados se esperan que sean más eficientes, haya menos ausentismo y más satisfacción. Abundó que el individuo va a trasladar los tipos de relación que tuvo y tiene en la familia, “por lo que al estar en otros contexto, va a poner en práctica lo aprendido en ese primer espacio, es decir, si sus relaciones fueron satisfactorias, afectivas, con límites, etcétera, podrá desplazarlo y proyectarlo en las áreas de pareja, laboral, social, escolar”.
Las recomendaciones
La especialista recomendó que la empresa se enfoque al personal, pues lo importante es que se sienta perteneciente; adquiera las actividades con una capacidad de juego para lograr el disfrute; los valores de la empresa y consigo mismo sean sintónicos; el jefe se permita expresar la admiración hacia el personal y con ello motivar su integración dentro del equipo, sin olvidar poner límites y reglas necesarios para que los procesos dentro de la empresa sigan su funcionamiento”.




