Adela Micha - DESDE CABINA

Por Excelsior » hace 2 años

¡Goooyaaaa... Universidad!

Ayer se cumplió el centenario de la casa de estudios más importante de México.
Ayer se cumplió el centenario de la casa de estudios más importante de México.

Cuando escucho a quienes estudiaron en la UNAM veo el orgullo que sienten de haber pertenecido a ella. Porque es la única universidad pública de habla hispana de América Latina en la lista de las más importantes del mundo. Ahora estamos de fiesta, porque cumple 100 años. Fue el 22 de septiembre de 1910 cuando, con Justo Sierra, se fundó lo que ahora es la Universidad Nacional Autónoma de México.

Una institución de enseñanza superior, abierta, pública, gratuita, laica, plural. Pero también viva, que respira y crece permanentemente. Ha formado muchos de los cuadros profesionales que dan vida política, económica, social y cultural a México. En 1968 fue parteaguas, conciencia civil y política, cabeza, junto con el IPN, de un movimiento estudianti, que dio curso y destino a este México ahora moderno, democrático, plural. Sí, vivir no exenta de problemas y ella los ha tenido: huelgas duraderas, conflictos, invasiones policiales. Pero Noam Chomsky, doctor honoris causa, dice: "Es ejemplo mundial, porque tiene un sistema universitario abierto, público y un nivel elevado". Y es que ha sido escuela de importantes filósofos, políticos, artistas, escritores y científicos. Un dato duro: todos los premios Nobel mexicanos son graduados de la UNAM: Octavio Paz en Literatura; Alfonso García Robles quien, con la sueca Alva Myrdal, ganó en 1982 el de la Paz, y Mario Molina el de Química. Otro: no hay hoy en día empresa pública o privada, en México y en América Latina, que tenga su infraestructura: Sismológico, Observatorio Astronómico, reactores nucleares, buques oceanográficos, satélites artificiales, reservas de la biósfera, Herbolario, Filmoteca, Hemeroteca, Fonoteca, bibliotecas, estaciones de radio y tv, microscopios de alta resolución y el Akm Balam, una de las supercomputadoras más poderosas del continente.

En una crónica rápida de su crecimiento reseñamos, en este orden: desde 1920 la incorporación de la Escuela Nacional Preparatoria, Bellas Artes, la Superior de Administración, el Conservatorio Nacional, el Instituto de Investigaciones Sociales; en 1950, Ciudad Universitaria y la Feria Internacional del Libro, luego, la Filmoteca, el Taller Coreográfico, la Escuela Nacional de Estudios Profesionales, el Programa de Investigación y Desarrollo Espacial. Hoy la UNAM ejerce 23% del presupuesto federal para ciencia y tecnología y genera 50% de la investigación. El 23 de octubre de 2009, el rector José Narro recibió para ella el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.

Y hasta quienes no cursamos la carrera ahí sentimos orgullo por lo que significa para la educación, la ciencia, el arte y la cultura y para la juventud que busca ser útil desde una licenciatura, maestría o doctorado, a la formación de nuevas generaciones, por el bien y el progreso de México, porque sabemos de su rigor científico, su compromiso con el país, la defensa de los valores cívicos, humanistas y del respeto al pensamiento plural y la tolerancia.

La UNAM es mucho más que quienes estudian en ella. Acoge las distintas corrientes del pensamiento filosófico y político.

Y, además, porque se abre camino en todos los deportes. Yo, sin ser aficionada al futbol, soy fanática de los Pumas, por las emociones que nos dan buscando siempre ganar. Por eso, en estos 100 años,"por mi raza, hablará el espíritu". ¡Felicidades!