Robo en el Staples

Por Agencias » hace 1 año

Pifia de Phil Jackson ayudó a que Mavs robara primer triunfo a Lakers en playoffs.

KOBE BRYANT. ERROR DE SU ENTRENADOR GENERO DERROTA DE LOS LAKERS. FOTO: ESPN ESPAÑOL

 


LOS ANGELES, CALIFORNIA.-Los Dallas Mavericks se robaron el primer partido en el Staples Center ante Los Angeles Lakers.

Y utilizo la palabra "robaron" no por restarle mérito a los Mavericks, a quienes escogí para ganar esta serie, sino porque no sucede todos los días que un entrenador ganador de 10 anillos de la NBA pierde un encuentro.

Sí, me refiero a Phil Jackson.

Dirk Nowitzki tuvo su habitual gran producción con 28 puntos y 14 rebotes, Jason Terry aportó sus 15 tantos desde la banca, pero lejos estuvo éste de ser el partido perfecto para Dallas.

De hecho, cometieron varios errores infantiles que tranquilamente le pudieses haber costado el encuentro si los Lakers lo hubiesen aprovechado.

Faltando dos minutos para que llegue el entretiempo, todo parecía escapársele a los Mavericks.

Dallas había estado al frente en el marcador durante gran parte de la primera mitad, pero fue en ese instante que parecieron perder la compostura.

Un error inadmisible en playoffs, y más aún cuando estás visitando al bicampeón de la NBA. O al menos eso pensábamos, pero el resultado final claramente indica lo contrario.

Ya en la penalidad con cinco faltas de equipo, Dallas cometió dos faltas que fueron puntos fáciles para los Lakers. Unos segundos más tarde, Jason Terry le cometió una tonta falta a Lamar Odom mientras éste último intentaba un triple desde la mitad de cancha con el tiempo a punto de expirar, y le regaló otros tres puntos a los locales.

Y como si fuese poco, a falta de siete décimas de segundos, los referís le cobraron una falta técnica a Nowitzki por un cruce de palabras y algo más en la llave.

"Fue una secuencia fatal para nosotros", admitió Terry. "Por suerte pudimos despertarnos a tiempo".

El resultado fue, en un abrir y cerrar de ojos, una ventaja de nueve puntos para los Lakers yéndose al descanso.

Es cierto que los Mavericks no son una franquicia históricamente ganadora, pero tienen muchos jugadores veteranos en su plantel, y no se pueden dar el lujo de cometer esos errores infantiles en plena postemporada. El envión anímico claramente estaba del lado de Los Angeles, y eso se trasladó al inicio del complemento, en el cual los Mavericks cometieron tres pérdidas de balón que los Lakers transformaron en puntos para estirar su ventaja a 16 tantos.

Crédito para los Mavs que nunca bajaron la cabeza y volvieron a entrar a partido con un parcial de 17-4, pero no fue sino hasta los segundos finales que volvieron a tomar el liderato.

EXCESO DE BRYANT

De entrada se vio nomás que Bryant estaba determinado a ser muy agresivo en este primer juego de la serie. Nueve lanzamientos en el primer cuarto son la prueba más leal de ello.

Sin embargo, no siempre que Bryant es dueño absoluto del balón son buenas noticias para los Lakers. Hoy su mira estaba acertada, pero Los Angeles pecó por unidimensional.

Bryant llegó a los 30 puntos antes del final del tercer parcial y terminó con 36 en total, pero fuera de él, los Lakers no mostraron mucho más.

Abajo por uno con más de 15 segundos por jugar, los Lakers intentaron hacerle llegar el balón al número 24. La marca fue muy buena, y la anaranjada terminó en las manos de Pau Gasol, que sin saber qué hacer con ella, la perdió y terminó cometiendo una eventual falta.

"Quería hacerle llegar el balón a Bryant", dijo Gasol. "Debería haber sido más decisivo".

Ese fue el modus operandi de toda la noche.

De hecho cuando Bryant estuvo descansando en la banca, los Lakers lo sintieron mucho.

Y aquí es donde quiero volver a Jackson.

Digo esto porque los Lakers deben ser más agresivos en la pintura.

Odom por momentos tuvo un enfrentamiento muy favorable ante Shawn Marion, y no se aprovechó de ello. En la temporada regular, entre Andrew Bynum, Pau Gasol y Odom se combinaron para acertar el 61 por ciento de sus lanzamientos ante los Mavericks.

Es allí donde tiene la mayor ventaja Los Angeles, y cuando Bryant no está en cancha, es cuando más deberían utilizarla.

Esta noche en los 1:47 en los que Tyson Chandler no estuvo en cancha, y sí Gasol y Bynum para Los Angeles, Bynum tuvo dos fáciles volcadas, demostrando que Dallas no se puede dar el lujo de dejar a su centro titular en la banca cuando los Lakers tiene una formación "grande".

"Ellos nos defendieron bien y no nos permitieron ingresar a la pintura", se defendió Jackson. "Luego, simplemente no lanzamos bien".

Los Mavs dependen mucho de su centro y a la vez no pueden hacerlo jugar 48 minutos; está en los Lakers aprovechar esos enfrentamientos favorables.

Digo, cuando Corey Brewer fue el encargado de marcar a Bryant, el número 24 no soltó el balón porque sabía que allí estaba la fórmula.

¿Por qué no hacer lo mismo con sus hombres grandes? Tener posiblemente al mejor jugador de la NBA, no significa necesariamente que sea tu único recurso.

Sé que no es sencillo decirle que no a Bryant, pero Jackson y sus 10 anillos tienen la espalda suficiente como para hacerlo.

FACTOR X PARA DALLAS

Sabíamos que Nowitzki no iba a poder hacerlo sólo, y aunque el alero alemán volvió a ser determinante, la profundidad de este conjunto fue su mayor aliado.

El ex mejor sexto hombre de la liga Jason Terry lo acompaño en el tanteador dado que también estuvo muy efectivo a la hora de lanzar al aro, el boricua J.J. Barea aportó su velocidad y lanzamiento perimetral y Peja Stojakovic sigue siendo letal a larga distancia. En total, la banca de los Mavs anotó 40 tantos contra 25 de su contraparte de los Lakers.

"Somos un equipo con todas las letras", declaró Marion. "Si todos hacemos nuestro trabajo, tenemos grandes posibilidades de ganar esta serie".

Lo curioso es que los hombres grandes de Dallas no anduvieron tan bien.

Chandler, quien tuvo una temporada regular fenomenal, apenas terminó con 11 puntos y 9 rebotes. No son malos números, pero yo pensaba que teníamos que ver un papel más protagónico del centro de Dallas si los Mavericks iban a tener posibilidades de ganar esta serie.

De hecho lo sigo sosteniendo, porque considero que los Lakers harán ajustes, y los Mavs tendrán que hacer lo propio para salir de su eterno "cerca, pero nada".

Hoy fue Phil Jackson el que decepcionó, y Dallas no dudó en aprovecharlo.

El mismo Jackson que ratificó que se retirará a fines de esta campaña.

Por lo pronto algo está claro: con Bryant, quien falló un triple sobre la chicharra, únicamente no alcanza.

Los Lakers lo perdieron en el planeamiento, y los Mavericks ejecutaron en los momentos más importantes.

Los Mavs encaran el segundo juego con una renovada dosis de confianza.

Después de todo, no hizo falta desplegar su mejor baloncesto para derrotar al bicampeón como visitante.