David Páramo
Viva la competencia
- Nada bueno puede esperarse de la SCT en el tema Mexicana.
No se trata de un viraje y, mucho menos, de un intento de justificar a la administración que puso a Mexicana de Aviación con un pie en la quiebra; sin embargo, por el bien de la aviación nacional ojalá que las gestiones que está realizando Javier Lozano para convencer a los inversionistas lleguen a buen puerto, puesto que nada bueno puede esperarse desde la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Lo que hemos visto desde que CMA y sus dos subsidiarias dejaron de operar en el mercado debería mover a la preocupación. Mucho más allá de que, en la medida de sus posibilidades, Volaris e Interjet han tratado de ir aumentando su participación de mercado, algunas acciones de Aeroméxico deberían ser vistas con lupa por alguna autoridad. Nuevamente nada bueno puede esperarse de la dependencia encabezada por Juan Molinar, pero sí sería sano que la Comisión Federal de Competencia (CFC) tomara algunas acciones en cuanto a precios, operaciones y condicionamientos.
Hasta el momento el asunto no se ha vuelto grave en buena medida porque el turismo se encuentra en una fase muy baja, a pesar del puente artificial, sino también porque los usuarios han mostrado una actitud pasiva.
Parecería que el equipo de Andrés Conesa está determinado a usar su posición casi monopólica en el mercado para tomar algunas decisiones que redundan en contra del interés de los usuarios. De hecho, en los gremios encabezados por Fernando Perfecto y Lizette Clavel hay preocupación en torno a lo que consideran actitudes amenazantes de la administración de la línea aérea.
Saben que se tiene que modificar el contrato colectivo no sólo para evitar una situación como la de CMA sino para adecuarlo a la nueva realidad del sector; sin embargo, la realidad es que tampoco están como para aceptar posiciones que pudieran ser calificadas como abusivas.
El secretario del Trabajo sigue manteniendo la fe en que Mexicana de Aviación podrá volver a volar hacia diciembre sin dejar de reconocer que el verdadero reto se encuentra en los pasivos que, de una manera excesiva, acumuló la empresa durante cuatro años y, en particular, en la fase final, sino también que siguen saliendo más y más muertos en los clósets del edificio de Xola.
Quienes siguen de cerca estas negociaciones aseguran que sí hay grupos interesados y que, de hecho, hay uno verdaderamente activo el cual ya tiene diseñado un modelo de costos que, aseguran, ha sido debidamente compartido con los gremios de la aviación en reiteradas ocasiones. También habrían hecho presentaciones a diferentes grupos de acreedores y hasta autoridades. Estas reuniones se han dado en por lo menos dos ocasiones convocados por Lozano.
Otros de los grupos han tenido mayores problemas para integrarse ya que son extranjeros y, como se sabe, no pueden poseer por cuenta propia más de 25% de una aerolínea. Sin embargo, una de las acciones que ha realizado el titular de Trabajo es, precisamente, coordinar a los grupos de interesados para que puedan darle viabilidad a su propuesta.
Mucho más allá que recuperar la mayoría de las ocho mil fuentes de empleo directo que hoy están en riesgo o salvar a una compañía que, según parece, no podrá cumplir 80 años, hay un tema subyacente: la competencia en el sector de la aviación.
Si Aeroméxico se convierte en una aerolínea bandera tienen que pasar dos cosas: O la empresa se autorregula, lo cual parece difícil a la luz de sus actitudes iniciales o la autoridad toma medidas, especialmente desde el punto de vista de la competencia. Sería verdaderamente ocioso esperar que el país contara con una política aeronáutica adecuada. Eso no sucederá, al menos con el actual titular de la SCT.
RENOMBRADOS
Grupo Iusacell presentó sendos documentos ante la SCT, Cofetel y CFC en los cuales señala que alianza entre Nextel y Televisa se constituyó fuera de los tiempos de la licitación y, por tanto, debe ser una causa más por la cual no se deben entregar los títulos de concesión. Con este argumento se refuerza la posición de que se violaron las bases de licitación.
Banco Interacciones está muy preocupado en anunciar que logró una suerte de certificación privada sobre sus prácticas para evitar el lavado de dinero a través de sus instalaciones. Parecería que es suficiente con cumplir la ley, pero ellos quieren ir un paso más allá.
Ante la reiteración de desastres naturales bien valdría la pena preguntarse porqué los seguros de casa habitación tienen una penetración tan baja entre la población. Quizá se deba a una falta de cultura financiera o una actividad poco eficiente para promover este tipo de protección por parte de la AMIS, puesto que sólo aseguradoras como AXA, que en México dirige Xavier De Bellefon, están tratando de vender este tipo de seguros de una manera masiva.




