Arranca hoy la Serie Mundial

Por Agencias » hace 2 años

Va San Francisco ligero favorito sobre Texas. Bengie, arma "secreta" de "Rangers"

GIGANTES OCNTRA RANGERS. HOY ARRANCA SRERIE MUNDIAL DE BEISBOL. FOTO: ARCHIVO

SAN FRANCISCO -- Para el primer partido de Serie Mundial en su historia, los Vigilantes de Texas tienen a uno de los mejores lanzadores de todos los tiempos en postemporada... y un arma secreta. Bueno, en realidad no tan secreta.

Texas y los Gigantes de San Francisco abren el miércoles una edición inédita en los 107 años de historia del Clásico de Otoño de las Grandes Ligas. El encuentro inicial está programado para las 7:57 ET (4:57 local) en el AT&T Park de San Francisco.

 

Los ganadores del premio Cy Young en ambas ligas en el 2008, Cliff Lee (LA) y Tim Lincecum (LN), tratarán de adelantar a sus respectivas ciudades, que nunca han celebrado la conquista del máximo galardón del béisbol.

 

Cuando Lee enfrente al primer bateador de los Gigantes en la primera entrada, su catcher será el puertorriqueño Bengie Molina, quien fue el catcher de Lincecum en la primera mitad de la temporada y en los años que ganó el Cy Young (también en 2009).

 

"Bengie es nuestra arma secreta", dijo el torpedero venezolano Elvis Andrus. "Con Lee en la lomita nos sentimos seguros, pero si Molina ya está familiarizado con los Gigantes debe ser una ventaja de alguna forma", agregó.

 

"Tener a Lee y Molina es una ventaja sin importar el rival", dijo el jardinero dominicano Nelson Cruz.

 

Molina, de 36 años, está en una posición envidiable en la Serie Mundial, donde sin importar cuál de los equipo gane, el boricua recibirá un anillo, el segundo de su carrera. Molina ganó con Anaheim en el 2002... contra los Gigantes.

 

"Solamente pienso en todos los aspectos positivos de la situación, me voy a divertir mucho durante la serie", dijo.

 

"Claro que mi meta es ayudar a los Vigilantes a ganar su primera Serie Mundial, para eso estoy aquí", agregó Molina, quien batea .333 con dos jonrones y 7 carreras empujadas en 10 partidos durante la postemporada del 2010.

 

Molina, un ganador de dos Guantes de Oro y sólido bateador de .274 en 13 temporadas, no es ningún secreto para el béisbol. Ayudó a los Angelinos a ganar su único campeonato y si fue enviado a Texas fue porque los Gigantes necesitaban turnos para el talentoso Buster Posey, el posible Novato del Año de la Liga Nacional.

 

Molina ayudó a los Vigilantes a resolver uno de sus problemas más perentorios, dando estabilidad defensiva a la receptoría y aunque solamente bateó .240 en 57 partidos desde que llegó a Texas, en la postemporada, cuando más cuenta, ha sido un éxito rotundo.

 

Su jonrón de tres carreras contra A.J. Burnett en el sexto inning del cuarto partido fue uno de los batazos más importantes en la victoria de los Vigilantes sobre los Yankees de Nueva York en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

 

Y ahora está aquí, posiblemente en su última gran batalla en Grandes Ligas (dijo a ESPNdeportes.com la semana pasada que podría retirarse al final de la serie). Contra los Gigantes, su equipo de las últimas tres y media temporadas.

 

"Muchos dicen que tengo ventaja por conocer a los jugadores de los Gigantes, pero eso es algo en lo que no pienso", dijo Molina.

 

"Si vamos a ganar la Serie Mundial, no será precisamente por eso", dijo.

 

DENTRO DE LA SERIE

Edición 106: La Serie Mundial comenzó a jugarse en 1903, pero en 1904 se canceló por la negativa de los Gigantes de Nueva York, campeones de la Liga Nacional, de medirse a los Medias Rojas de Boston, monarcas de la Liga Americana. John McGraw, el polémico manager de los Gigantes pensaba que el viejo circuito no ganaba nada enfrentando a la nueva liga en semejante evento.

 

La única otra cancelación desde entonces ocurrió en 1994 debido a una huelga de peloteros.

 

Mientras, los Vigilantes nunca habían jugado en la Serie Mundial, los Gigantes han ganado 5 coronas en 17 visitas anteriores, pero nunca desde que se mudaron de Nueva York a San Francisco en 1958.

 

"Rangers baseball": El dirigente de Texas, Ron Washington, dijo que su equipo seguirá jugando "Rangers baseball" durante la Serie Mundial. Según Washington dicho estilo consiste en: "Toca si tienes que tocar, batea la bola al lado derecho si necesita avanzar a un corredor, avanza de primera a segunda si ve que el elevado es bien profundo. Cumplir los fundamentos, eso es ´Rangers Baseball´".

 

Debutantes: Por sexta vez en los últimos 10 años, un equipo debuta en la Serie Mundial. Los debutantes en ese período son Arizona (2001), Angelinos (2002), Houston (2005), Colorado (2007), Tampa Bay (2008) y Texas (2010).

 

Ganar el primero: El equipo que ganó el primer partido de la Serie Mundial terminó coronándose 64 veces (61%). Eso ha ocurrido en 6 de últimos 7 años y en 11 de pasados 13. Una de las excepciones fueron los Gigantes del 2002, que vencieron a Anaheim en el primer cotejo en 2002 y terminaron perdiendo.

 

Próximos lanzadores: Cliff Lee (3-0, 0.75 en 2010 y 7-0, 1.26 en su carrera) enfrenta a Tim Lincecum (2-1, 1.93 en debut en playoffs) en partido inaugural. El jueves C.J. Wilson (1-1, 3.93) chocará con Matt Cain (1-0, 0.00).

 

San Francisco en busca del primero

 

Hace ocho años que ésta ciudad no vibra con la presencia de una Serie Mundial. En aquel entonces, los Gigantes de Barry Bonds, J.T. Snow, Rich Aurilia, Jason Schmidt, Russ Ortíz, Jeff Kent, Reggie Sanders y Benito Santiago, entre otros, se quedaron a solo una victoria de conseguir el título, pero el haber dejado escapar ese sexto juego, y luego caído en el séptimo, provocó que ésta hermosa ciudad de la bahía, siga sin campeonatos en lo que a beisbol se refiere.

Porque los Gigantes no se han llevado el Clásico de Otoño desde 1954 y en aquel entonces, jugaban todavía en Nueva York. Desde su mudanza a California, han participado y perdido en las Series Mundiales de 1962 (Yankees), 1989 (Atléticos) y la ya recordada del 2002 (Angelinos).

 

Ese es el enorme peso que Bruce Bochy y su gente tienen sobre sus hombros. Los Vigilantes llegan por primera vez en sus 50 años de existencia (primero como Senadores y luego como los conocemos ahora), pero los Gigantes han estado ahí en tres ocasiones representando a San Francisco, y nunca lo han podido ganar.

 

La carrera de Bochy tiene también un toque parecido, ya que llevó a los Padres a la Serie Mundial hace doce años, pero también para perderla, ante los Yankees, que en ese año vivieron la mejor de sus temporadas bajo el mando de Joe Torre.

 

Es por ello que el manager francés toma las cosas con gran responsabilidad, pero sobre todo, con madurez. Durante la práctica del martes en el AT&T Park, Bochy habló de sus dos experiencias como manager en Serie Mundial y, aunque por supuesto no puede haber mucha comparación todavía, sí recalca que en el plano del equipo que tiene, es un grupo muy parecido al de aquellos Padres, aunque reconoce que a éstos Gigantes les gusta complicarse el camino. Consiguieron el título divisional hasta el último día de la temporada, batallaron más que nadie en sus dos series de playoffs previas y, de acuerdo a Bochy, nunca han sido señalados como favoritos, y esa es la gran diferencia con los Padres del 98.

 

Pero la madurez que ha adquirido con el paso de los años como dirigente, le hace ver las cosas de otra forma, una situación que su contraparte, Ron Washington, difícilmente puede presumir a éstas alturas, ya que se encuentra dirigiendo en un Clásico de Otoño por primera vez en su carrera.

 

Cuando se refiere a su forma de dirigir al equipo, Bochy habla de "creatividad", de un conjunto en el que se utilizan a la mayoría de los peloteros en cada juego, y en el que conformar el line up de todos los días, tiene su parte complicada. Admite que desde agosto, no piensa en otra cosa que no sea béisbol, vive frente al estadio, se dedica de tiempo completo a su profesión y, la posibilidad de finalmente conseguir un anillo, ha hecho que se dedique al 100% a esa meta en las últimas semanas.

 

No hay mucha ciencia en la elección de Tim Lincecum para abrir el primer encuentro. Era el "strike cantado", la decisión menos complicada. Su manager le tiene plena confianza y al referirse a la difícil temporada que tuvo el dos veces ganador del Cy Young en éste 2010, Bochy señala simplemente que cuando sales avante de las situaciones complicadas, sales fortalecido.

 

El alto mando de los Gigantes piensa sólo en el primer juego. Bochy no ha resuelto, y no quiere resolver por ahora el crucigrama del bateador designado que tendrá que utilizar el sábado cuando la serie se traslade a Texas. Mencionó tres candidatos: Pat Burrell, Pablo Sandoval y Aubrey Huff (ésta última opción le permitiría darle juego a Ishikawa en la inicial), pero no hay nada seguro. Por ahora, hay que definir el roster, aunque vaticinó que no habrá muchos cambios en relación a lo utilizado en las rondas anteriores, y concentrarse en ganar las dos primeras batallas en terreno propio.

 

Bruce Bochy reconoce que vivió momentos muy difíciles en las semanas que siguieron a aquella Serie Mundial del 98. Sus peores pesadillas las tenía con Tino Martínez conectando ese cuadrangular tan importante ante Mark Langston en el séptimo inning del primer juego para dar la voltereta al marcador y sentenciar el rumbo de la serie. Repetía en su mente el lanzamiento una y otra vez. Pero el paso del tiempo, no solo ha hecho a Bochy apartar de su mente aquellos tragos amargos, sino incluso, de acuerdo a sus propias palabras: "hace algunas noches volví a ver la repetición, el lanzamiento, y ahora luce mucho mejor para mí de lo que lució en aquel momento".