Crecer de golpe
Javier Hernández dejó de ser promesa para convertirse en realidad.

MIAMI —
Este domingo volvió a dejar bien en claro que no claudicará a la hora de pelear la titularidad y haciendo gala de su oportunismo supo aprovechar las ocasiones que se le presentaron. Los Diablos Rojos ganaron 2 a 1 en su visita al Stoke City y el Chicharito anotó los dos goles, el segundo cuando el partido expiraba y todo parecía indicar que sumarían un nuevo empate.
Madurez y concentración
Si hay algo que se destaca en su personalidad es la madurez. Desde un principio, cuando el pase era un hecho, Javier supo manejarse con criterio. Sin declaraciones extravagantes, medido y seguro, dio muestras de tranquilidad y decisión ante el enorme reto que se le presentaba.
No es fácil jugar en el Manchester United. No es fácil competir profesionalmente con futbolistas de elite. No es fácil llenarle el ojo a un técnico de los quilates de Sir Alex Ferguson. Pero a pesar de esas exigencias a las que muchos no han sabido hacerle frente, Javier aceptó el desafío y lo demuestra cada vez que sale a la cancha.
El Manchester United venía de vivir una semana atípica. No es un club que se caracterice por exponerse mediáticamente producto de problemas internos y el Caso Wayne Rooney había acaparado los titulares de la prensa local e internacional.
Solucionada la continuidad del delantero inglés la presión era aún más fuerte para el joven goleador mexicano que supo asumir la responsabilidad y con dos fuertes gritos anunció que está listo para corresponder a la confianza que el Manchester United, y por sobre todo Ferguson, han depositado en él.
¿Sería justo?
La Liga española vuelve mostrar la misma tendencia de las últimas temporadas en la lucha por el título. El Barcelona, que no le pierde pisada a un Real Madrid que arrasa con lo que se le cruce en el camino, venció al Zaragoza en La Romareda con dos goles de su máxima figura: Lionel Messi.
Cuando la cuenta regresiva hacia el final de este 2010 está a pleno, la coronación del nuevo Rey del Fútbol se aproxima. Visto y considerando lo producido por los favoritos a quedarse con el premio suena algo injusto que Messi pierda lo ganado hace poco menos de un año atrás.
Es cierto que este fue un año Mundialista y que el argentino no cumplió con las expectativas que se habían creado en torno a su figura. Pero también es muy cierto que tampoco ha decepcionado como sí lo hicieron Cristiano Ronaldo o Wayne Rooney, por nombrar a dos de los futbolistas que llegaban a Sudáfrica con la responsabilidad de mostrarse en su mejor forma.
No sería una injusticia que Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Iker Casillas, campeones del mundo con su selección, se quedarán con el galardón. Pero por lo hecho por Messi en la primera mitad del año vistiendo la casaca del Barça y por lo que está rindiendo actualmente tanto en La Liga como en la Champions League, cuesta creer que le puedan quitar lo que bien merecido tiene: el título de mejor jugador del mundo.
Pizarro hace historia
Claudio Pizarro acaba de marcar el gol más importante de su carrera futbolística. El experimentado delantero peruano se ha convertido en el máximo anotador extranjero en la historia de la Bundesliga alemana tras señalar este sábado el cuarto en la victoria del Werder Bremen ante el Borussia Monchengladbach por 4 a 1. Ese tanto significó el número 134 desde que juega en territorio teutón, desequilibrando el empate que tenía con el brasileño Giovane Elber, ex delantero del Bayern Munich.
Más allá de los escándalos que formaron parte de su carrera y que le impidieron jugar con la selección de su país la Eliminatoria al Mundial 2010, sus notables dotes de goleador han sido fundamentales para triunfar en un país de enorme tradición futbolística.
Claudio Pizarro ha hecho historia y aún le queda cuerda para rato. Ojalá pueda brindarle a su selección el apoyo y la ayuda que necesita para volver a transitar por aquellos lejanos tiempos de gloria.




