Nueva amenaza de cólera
Carrera contrarreloj para evitar expansión del cólera y nueva catástrofe humanitaria en Haití

PUERETO PRINCIPE, HAITI.- El número de muertos en Haití por el brote de cólera aumentó a 253 en las últimas horas y más de tres mil personas están hospitalizadas, informaron ayer las autoridades sanitarias, que investigan posibles casos en Puerto Príncipe y luchan contrarreloj para que la epidemia no se extienda por todo el país y estalle de nuevo una catástrofe humanitaria, después del terrible terremoto de principios de año, que dejó más de 300 mil muertos, igual número de heridos y 1.5 millones de personas sin hogar.
La mayoría de las víctimas fatales, unas 239, se produjo en Artibonite, la “zona cero” de la epidemia, en el norte del país. Las otras 14 restantes murieron en Mirebalais y Las Cahobas, en el departamento de Plateau Central, en el este, donde, sin embargo, no se han reportado muertes por cólera en los últimos tres días, informó el director general del ministerio de Salud Pública y de Población, Gabriel Timothee.
En cuanto al número de hospitalizados alcanzaron los 3,115, de los cuales 2,754 están en Artibonite.
Sospechas en la capital. Acerca de los cinco posibles casos sospechosos de la epidemia en Puerto Príncipe, Timothee dijo que hay que realizar exámenes en el laboratorio nacional de Salud Pública para determinar si se trata de la enfermedad, que afecta a la parte norte y oriental del país.
“Es demasiado temprano para decir que son casos de cólera porque no se ha realizado una verificación científica”, argumentó.
Fosas comunes. El funcionario anunció en la rueda de prensa que Haití enterrará en fosas comunes a las víctimas de la epidemia.
“Tomamos la decisión importante de poner en tumbas comunes los cadáveres de personas no identificadas que murieron de la epidemia en Grande Saline”, dijo Timothee.
El Gobierno logró para esto un acuerdo con la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), que brindará apoyo logístico, agregó el funcionario.
También, informó que se tomaron disposiciones estrictas para el manejo de los cadáveres.
“Ningún cadáver saldrá del centro hospitalario sin haber estado desinfectado y colocado en un saco plástico”, advirtió, al tiempo que aclaró que las familias de las víctimas no podrán hacer funerales, ya que los fallecidos deberán ser sepultados inmediatamente.
Informó que se decidió capacitar a equipos de las comunidades para la desinfección de los cadáveres que no llegan a los hospitales y también de las casas donde residían.
Por otra parte, el Gobierno anunció que está acelerando las diligencias para asistir a los afectados en centros sanitarios específicos fuera de los hospitales.
“No vamos a atender a las personas afectadas de cólera en los centros hospitalarios sino en los hospitales de campaña”, señaló Timothée.




