Lo único clásico: la decepción

Por Agencias » hace 2 años

América y Chivas empatan 0-0 en el Estadio Azteca; en cerrado juego que dej{ó mucho qué desear

PROMETES Y PROMETES Y NADA, DICEN SEGUDIORES DEL AMERICA A MANOLO LAPUENTE. FOTO: EL UNIVERSAL

MEXICO, D.F.- Buenas intenciones y jugadas de gol existieron, no así la claridad por parte de América y Guadalajara, que desilusionaron en el clásico nacional al empatar 0-0, en un partido que dejó mucho que desear en el cierre de la fecha 13 del Torneo Apertura 2010 del fútbol mexicano.

Con este resultado, los de Coapa sumaron 18 unidades para caer al tercer sitio del Grupo Dos, mientras Chivas llegó a 16 en el quinto escalón del Uno.

El mal momento en que llegaban ambas escuadras y todo lo que estaba en juego hacía suponer que sería un partido cerrado, que estarían más preocupados por cuidar sus porterías que por ir al frente, sin embargo, ambos equipos entendieron realmente lo que estaba en juego y decidieron buscar el partido, sin descuidarse atrás.

Chivas comenzó completamente desconocido, es decir, con buena posesión y trato de balón, lo que le valió para generar la primera llegada de peligro en los pies de Omar Arellano, quien se abrió el espacio para sacar un disparo que Guillermo Ochoa, con las dos manos, envió a tiro de esquina, al minuto siete.

Conforme los minutos pasaron, los de casa se quitaron ese dominio y comenzaron a funcionar mejor y tuvieron dos claras ocasiones de gol que no terminaron en las redes por errores propios y aciertos del rival.

La primera de ellas en un centro al área por izquierda del argentino naturalizado mexicano Vicente Matías Vuoso, donde el uruguayo Vicente Sánchez, sin marca, hizo un contacto defectuoso con la cabeza y mandó el esférico por fuera del poste izquierdo, al minuto 26.

Cuatro minutos después, el argentino Daniel Montenegro habilitó en el área a Vuoso, quien sacó un remate suave que Jonny Mahallon, de manera milagrosa, desvió con la pierna al travesaño y después a tiro de esquina.

Chivas cerró el primer tiempo de la misma forma que lo comenzó, con una clara oportunidad por parte de Jorge Enríquez, quien taladró el corazón de la zaga americanista, pero tardó demasiado en definir, lo que aprovecho Ochoa para achicar y tapar su disparo para evitar la caída de su marco.

Los bríos y deseos se mantuvieron para la parte complementaria, en la que fueron los de Coapa los que iniciaron con los pies calientes y se encargaron de inquietar la meta de Luis Michel, en primera instancia con un disparo de Daniel Márquez, que se fue apenas a un lado del ángulo superior derecho, al minuto 46.

La jugada polémica del partido se dio al 52, en una mano de Miguel Layún en un centro de Alberto Medina, en la cual queda la duda si fue adentro o fuera del área, acción que ni siquiera fue sancionada por el juez central.

Ambos técnicos querían ganar y empezaron a mover sus piezas, primero José Luis Real sacó a Adolfo Bautista, lugar que fue ocupado por Xavier Báez, en busca de un mayor control en el medio campo, mientras Manuel Lapuente retiró a Márquez y metió a Enrique Esqueda, con el objetivo de abrir la cancha.

El Rebaño Sagrado quería más peso en la ofensiva y para ello pusieron en el terreno de juego a Omar Bravo, quien tras un largo bache en el que cayó el juego tuvo en sus pies el tanto de la victoria a un minuto del desenlace, disparo que se fue a un lado del poste derecho.

Al final nada para nadie, en un duelo que, tal como se dijo en la semana, había perdido interés y esto quedo confirmado en la cancha con un empate decepcionante y que no le sirve a ninguno de los dos en sus aspiraciones de calificar a la liguilla.

El arbitraje estuvo a cargo de Francisco Chacón, quien tuvo una labor aseada, con la duda de si la mano de Layún fue o no dentro del área. Amonestó al mismo Layún (49) por los de casa.

Por la presión no anotamos: Lapuente

La historia es la misma y las explicaciones iguales, ya que para el técnico Manuel Lapuente, América generó las ocasiones para salir airoso del clásico ante Guadalajara, pero la contundencia fue nuevamente lo que les faltó.

'Seguimos sin contundencia, el partido lo jugamos bien, pero nos faltó contundencia a lo mejor por la excesiva presión de meterlo, pero ahí estuvieron', dijo.

Aceptó que Chivas también generó sus ocasiones de gol, pero que fue su equipo el que mostro más argumentos para salir con la victoria del estadio Azteca.

'Ellos también tuvieron la suya y los dos se portaron a la altura pero nosotros tuvimos más oportunidades de ser contundentes y no lo fuimos, tan fácil como eso, hicimos todo para ganar, pero no se pudo', estableció.

Con 18 puntos en 13 fechas, la clasificación a la liguilla se le ha complicado a los capitalinos, algo en lo que el estratega prefiere no pensar.

'Es lógico que no debemos fijarnos en eso, si no en los partidos que vienen y yo creo que sí podemos, tenemos partidos importantes que debemos de ganar, quitarnos esa presión y anotar, pero mientras juguemos así yo creo que va a caer (el gol) '.

'La esperanza no se pierde nunca, pero hay que ir a ganar a San Luis y ahí seguimos en la lucha', afirmó.

Finalmente, sobre los abucheos con los que fueron despedidas ambas escuadras, el técnico nacional en la Copa del Mundo Francia 98 explicó que fue algo natural, ya que la afición lo que quiere son goles.

'El público está ansioso de ver goles y yo pronostiqué que iba a ser un clásico de goles, se tuvieron las oportunidades, no se metieron y así es esto, nos faltó la contundencia', sentenció.