Harrison, ausente con permiso tras multa

Por ESPN » hace 2 años

James Harrison, apoyador de los Steelers, recibió un permiso para no entrenarse el miércoles con el equipo.

James Harrison, apoyador de los Steelers de Pittsburgh.

PITTSBURGH - James Harrison, apoyador de los Steelers, recibió un permiso para no entrenarse el miércoles con el equipo, luego de su reunión con el entrenador en jefe Mike Tomlin para conversar sobre la multa de 75,000 dólares que recibió por golpear con su casco a un jugador de los Browns.
Harrison no ocultó su malestar por la multa, al indicar que no es posible para él dejar de jugar como le enseñaron, ahora que la NFL amenaza con suspender a jugadores por golpes violentos.

Tomlin dijo que Harrison debe volver a las prácticas de Pittsburgh el jueves.

Harrison fue el mejor jugador defensivo de la liga en el 2008, y tiene fama de ser uno de los más recios. Su casco provocó que dos receptores abiertos de los Browns, Joshua Cribbs y Mohamed Massaquoi, tuviesen que salir del partido del domingo con conmociones cerebrales.

Harrison fue multado por el golpe a Massaquoi cuando éste intentaba atrapar un pase, pero no fue suspendido.

El apoyador dijo que consideraría retirarse, si no encuentra la forma de congeniar su estilo de juego con las reglas de la NFL. Muchos consideran que fue una amenaza simbólica, y los Steelers no la tomaron en serio. Si se retirara, Harrison quedaría debiéndole al equipo parte de los 20 millones de dólares que recibió cuando firmó un contrato de 51,2 millones por seis temporadas, en abril del 2009.

Otros jugadores también empiezan a preguntarse qué está pasando con su deporte.

Después de que la liga anunciara que suspenderá por golpes ilegales, muchos, como Harrison, se preguntan si el deporte que juegan todavía se trata de fútbol americano profesional.

"En unos cinco años vamos a estar jugando fútbol americano sin contacto", dijo Bradie James, apoyador de los Cowboys.

Ray Lewis, apoyador de los Ravens, piensa de forma similar.

"Mi opinión es que juguemos como se debe jugar este deporte, y que pase lo que pase", comentó Lewis, uno de los defensivos más feroces en la historia de la NFL. "Si juegas pensando en esas cosas, el deporte perderá su esencia muy rápido".

La NFL impuso el martes grandes multas a tres jugadores -- Harrison, Dunta Robinson de Atlanta y Brandon Meriweather de New England-- por golpes peligrosos y malintencionados en los partidos del fin de semana pasado. Además, la liga advirtió que a partir de este fin de semana, la conducta violenta será motivo de suspensión.

"Si miras el golpe de Harrison, todos esos golpes, cuando los analices en el camerino con la defensiva, vas a recibir elogios", agregó Lewis. "Porque así se supone que se juega al fútbol americano".

Según las reglas, es ilegal cuando los jugadores se lanzan hacia oponentes indefensos, usualmente atacando con la cabeza, incluso si no hay contacto directo con el casco. También es ilegal golpear la cabeza con los hombros y antebrazos.

Sin embargo, algunos dicen que, al aumentar las sanciones por estos golpes, la NFL le está restando al juego la violencia que lo ha convertido en el deporte más popular en los Estados Unidos.

"Todavía habrá grandes choques... seguirá siendo un deporte físico", dijo el entrenador en jefe de los Eagles, Andy Reid, quien presenció de cerca el choque entre Robinson y su receptor abierto DeSean Jackson el domingo, que dejó a ambos jugadores con conmociones cerebrales. "Simplemente tenemos que eliminar (el uso) del casco como un arma".

Ciertos jugadores creen que la NFL está pidiendo algo mucho más difícil: un cambio en el estilo de juego. No sorprende, por lo tanto, que los defensivos sean los que más critican las nuevas normas.

"Están diciendo, 'protegemos la esencia'. No, no es cierto", indicó Charles Tillman, esquinero de los Bears. "Están arruinando la esencia. Ya ni siquiera es fútbol americano, si no se pude golpear".