La Columna de Viveros
Los que se pasaron de largos
El gobernador Guillermo Padrés dio todo su respaldo a los secretarios de su gabinete, pero los defendió tanto que me quedé con la duda.
En los tiempos del priismo todo poderoso, cuando un mandatario daba un espaldarazo así a sus funcionarios, los acercaba a la guillotina.
Pero Padrés parece ser un gobernador que hace las cosas diferentes, toma el toro por los cuernos, asume riesgos y no teme a los costos políticos. Además así se define él mismo.
Ayer en su encuentro con conductores de programas de radio y televisión, al que fuimos invitados por José Cruz Victorín nuestro dirigente estatal y contamos con la presencia de Ricardo Acedo Samaniego, nuestro dirigente nacional; el mandatario sonorense fue de lo más preciso.
Antes debo comentarle de la anfitriona que los líderes sindicales le dieron la mandatario. Un trato de privilegio, consideraciones de amigo y reconocimiento sincero.
Ojalá y el equipo cercano del gobernador sepa aquilatar estos apoyos de Acedo Samaniego y Cruz Victorín. Pero estábamos en eso de las evaluaciones del gabinete.
A pregunta del colega Felipe Larios, corresponsal de Milenio y un montón de medios más, el gobernador ponderó uno por uno a los secretarios que mencionó el también conductor de Entre Felipes te veas, de Telemax.
Elogios para Oscar Ochoa Patrón, para Héctor Larios, para José Inés Palafox, para Roberto Véjar, en educación, gobierno, SIDUR y Telemax respectivamente.
Frase que llama la atención llevaba directamente como destinatarios a Ochoa y Palafox, quizá de los secretarios, sus amigos más queridos.
“Ellos no contrataron a sus hijos, en todo caso los contraté yo”, para luego puntualizar sin lugar a dudas que eso “genera una mala percepción”.
Ochoa y Palafox fueron señalados en diversas fuentes y hay denuncias ante contraloría por actos de nepotismo que se están investigando y resolviendo.
Sin embargo nada más parece haber de gravedad, aunque como al resto de su administración, los está evaluando.
“Yo les dije cuando los contraté, con esto te pago el apoyo que me has dado en la campaña, de aquí en adelante resultados”.
Quizá menos efusivo fue con Bernardo Campillo en la Secretaría de Salud a quien apenas le dedicó unos segundos de reconocimiento.
Como nadie mencionó a Ernesto Munro en Seguridad Pública, Héctor Ortiz Ciscomani en Sagarhpa, Abel Murrieta en la procuraduría y otros, pues Padrés hizo mutis.
Los reconocimientos y las omisiones no fueron actos irreflexivos y producto de la casualidad cometidos por el gobernador.
De hecho se sabe, se escucha, se rumora de cambios inminentes en al administración estatal.
Muchos, simple y sencillamente porque no dieron el ancho y otros porque se pasaron de largos. Sobre todo a la hora de pedir mochadas, disfrutar prebendas e incluso hacer mal uso de recursos públicos.
Muy específicos los casos del titular de Sagarhpa, Héctor Ortiz Ciscomani a quien su soberbia económica le impide ver no puede hacer uso de recursos públicos para satisfacer venganzas familiares, por decir lo menos.
Muchos otros, funcionarios de menor nivel, algunos con salarios equiparados al de un secretario, son ya leyenda urbana por su voracidad.
Al final el gobernador tiene la palabra y sabemos tomará las decisiones necesarias, en el momento oportuno.
Tampoco es cosa de que a partir de señalamientos hechos por sus opositores, más bien sustentados en rumores que en realidades, el mandatario se dedicara a despedir a sus colaboradores.
Tampoco es para desdeñar algunos de esos comentarios, como lo decíamos líneas arriba, pero sin reaccionar simplemente a la grilla.
La fiesta Rave
Pues en esta fiesta rave en que está convertido el proceso interno -que ni es proceso ni es interno- para relevar a Roberto Ruibal en el PRI de Sonora ocurren muchas cosas y dejan de ocurrir otras.
En el segundo escenario, donde no ocurren cosas, la que no ha ocurrido es la renuncia de Ruibal Astiazarán y Lupita Aguirre. Por eso no hay proceso.
En las que ocurren, están por ejemplo las aclaraciones y las precisiones.
A temprana hora recibo mensaje de Abelardo Figueroa para decirme solicitó licencia a su cargo como subsecretario de organización del comité del PRI en Sonora, para apoyar con todo a Claudia Pavlovich.
Mas tarde me hacen llegar un documento firmado presuntamente por Abelardo y entregado a la oficina del presidente donde la recibe una tal Reyna Elena Martínez.
La misiva indica la solicitud de 60 días de licencia sin goce de sueldo para dedicarse a actividades personales, que ahora sabemos son a favor de la Pavlovich.
Sin embargo no está fechada y salvo un sello de esos que se compran en cualquier papelería, no hay otra fuente para autentificar la veracidad de la carta.
Tampoco hay nada que demuestre es falsa. Simplemente los años de experiencia en este negocio nos dejan estas dudas.
Sin embargo recibimos también la llamada de Claudia Pavlovich para asegurarnos Abelardo solicitó licencia, sin goce de sueldo y lo que hizo en Guaymas y Empalme es entonces correcto.
Nos quedamos con esta versión, porque conocemos a Claudia y entendemos no se prestaría a usar su nombre para avalar alguna irregularidad.
También hay otras precisiones, como la que nos hace Antonio Astiazarán, el otro de los aspirantes a dirigir un partido que todavía tiene presidente.
Nos dice Toño que reconoce los eventos masivos de Claudia, a la que respeta y aprecia, porque evidentemente hay esfuerzo y logística.
El sin embargo prefiere la reunión con los consejeros políticos estatales, porque serán finalmente quienes, cuando haya proceso, si lo hubiera, podrán sufragar.
Por ejemplo, de la reunión masiva sostenida por Claudia en días pasados en Guaymas, apenas dos eran consejeros estatales: José Luis Marcos León Perea y Carlos Zaragoza de Cima.
Astiazarán Gutiérrez por su parte hace un par de semana se reunión en privado con 10 de los doce consejeros estatales de la región Guaymas empalme. Los 10 le dieron su apoyo.
Por eso es que Toño me dice: “Viveros, yo voy por votos, no por fotos” y quizá no le falta razón. Por si las dudas nos manda una foto que aquí publicamos.
Y en este contexto el que se ve se está pegando la divertida de su vida es el cenecista Julián Luzanilla.
Por alguna razón muy particular, Luzanilla dejó de acusar la presión del proceso interno que le agobiaba en días pasados y ahora está disfrutando la situación.
Por eso se da tiempo de hacer observaciones picarescas como esa donde dice prefiere ver al dirigente estatal del PRI con Claudia que con el gobernador Padrés.
Luzanilla y muchos cenecistas dicen es demasiado el entreguismo de Salvador Sánchez Peñuelas a la causa del panismo en el gobierno.
Julián está al igual que sus dos contendientes, en posición de anotar y no dejará el proceso, primero porque no existe formalmente y luego, porque lo mismo que Astiazarán y Claudia, considera tiene cómo y con qué ganar.
Lavadero. . .
Vino ayer un señor que se llama Pablo Segrera Tapia, funcionario de normatividad de la secretaría de turismo, para hacer el ridículo. . . cuestionado respecto al escenario actual donde hacienda persigue empresas turísticas, no deja que los turistas paguen en dólares y los funcionarios de Estados Unidos mantienen alertas contra nuestro país por la inseguridad; el funcionario consideró esto no afecta la actividad sin chimeneas de México. . . ¿cuál es su sustento?, “los números” contestó muy chicho el bato. . . ¿cuáles números? Le volvimos a cuestionar “no los traigo. . . con esto tienen, o les guiso un huevo.
CARPE DIEM
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