Sólo para iniciados
El `calambre` de Cuauhtémoc

POR JUAN BUSTILLOS
Imagino a Carmen Aristegui afanada por imponer la agenda política del día y, en las más de las ocasiones, de muchos días.
Lo hizo, para no ir tan lejos, con el enfrentamiento entre Miguel Ángel Yunes y Fidel Herrera Beltrán, que quedó en mero asunto mediático porque la autoridad se desentendió de las graves acusaciones del ex director del ISSSTE contra el ex gobernador de Veracruz.
Lo repitió a costillas de la Secretaría de Marina reviviendo con un documento supuestamente apócrifo, el caso del somalí a quien vincularon en un principio con un atentado programado contra la embajada de Estados Unidos en México para descubrir después que el explosivo encontrado en una habitación de la colonia Roma de la Ciudad de México en realidad era parafina.
Y ayer en una entrevista que parecía rutinaria a Cuauhtémoc Cárdenas (todo mundo lo ha entrevistado por la decisión del Senado de la República de otorgarle, en buena hora, la Medalla “Belisario Domínguez”) creó la noticia sonsacándole al fundador del PRD la declaración de que estaría dispuesto a ser candidato por cuarta ocasión a la Presidencia de la República.
Es bueno que Joaquín Vargas tenga a Carmen en el horario matutino porque los periódicos contamos en varios días de la semana con la nota de ocho columnas desde temprano. Sobra tiempo para trabajarla y comentarla.
Por ejemplo, la declaración de Cuauhtémoc borró cualquier noticia, incluyendo la participación de Felipe Calderón en el foro de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión, el pleito entre mujeres en el Senado de la República y la oposición de Santiago Creel al método de selección de candidatos panistas a puestos de elección popular.
Vaya, hasta Marcelo Ebrard interrumpió su luna de miel en Kuwait para salir al paso de lo dicho por Cárdenas que en buen castellano anunció a los dos aspirantes de la izquierda, el jefe de Gobierno y Andrés Manuel López Obrador, que se abstengan para que él participe.
Marcelo y Andrés Manuel podrán objetar lo que quieran (la edad de Cuauhtémoc, las tres derrotas acumuladas en otras tantas elecciones y su alejamiento de la vida pública en los últimos años), pero no pueden competir con él en cuestiones fundamentales como la autoridad moral y su condición de factor de unidad de las izquierdas.
Desde luego, la repentina aspiración del ingeniero, sí existe, parece fuera de lugar, pero no debe estarlo tanto si la primera reacción del jefe de Gobierno fue en el sentido de que el anuncio no influye ni afecta el proceso de elección del candidato del PRD acordado por los aspirantes.
Sin duda, Cuauhtémoc acalambró a Marcelo … y a Andrés Manuel gracias a Carmen.




