Chile da una lección al mundo: treinta mineros rescatados de las profundidades
Los tiempos del rescate se han recortado a un promedio de entre 40-50 minutos. Quedarán libres hoy.
COPIAPÓ, CHILE - Otro de los más experimentados del grupo de 33 mineros, Víctor Segovia, de 48 años y electricista, logró salir de las entrañas de la mina San José, al norte de Chile, donde estuvo atrapado con sus compañeros tras una explosión ocurrida el 5 de agosto.
Su rescate en el lugar número 15 también fue rápido y sin contratiempos. Está casado y tiene cinco hijas.
El rol que ocupó durante los 69 días de encierro bajo tierra fue registrar por escrito lo que sucedía dentro de la mina desde el día del derrumbe. Su intención es publicar un libro con la historia del encierro y el épico rescate.
Unos 40 minutos antes, Víctor Zamora, bautizado como “El Poeta”, de 33 años y mecánico automotriz, fue el decimocuarto minero que salió sin problemas a la superficie, después de 69 días de encierro en el fondo del yacimiento minero San José, en Chile.
Es llamado así porque le escribe poemas a su esposa, Jessica, quien le confirmó durante el encierro que espera un hijo, además del que ya tienen.
Antes que Zamora, el operario de la mina San José, Carlos Barrios, de 27 años de edad, emergió de la garganta del túnel de 66 centímetros de diámetro y se convirtió en el decimotercer minero que abandonaba la mina chilena San José.
Es uno de los solteros del grupo de 33, aunque tiene un hijo de cinco años y su actual pareja se enteró de que estaba embarazada de un mes, una semana después del derrumbe ocurrido el 5 de agosto en la mina.
Su padre, Antenor Barrios, relató su primera conversación tras el accidente: “Lo encuentro con fuerza y con ganas. Una voz fuerte y clara. Me emocioné”.
A él le precedió Edison Peña Villarroel, de 34, uno de los operarios de la mina San José, quien vio el Sol matinal de Chile por primera vez en 69 días envuelto en un ambiente de fiesta que no para en esa región.
Es otro de los solteros entre sus 32 compañeros y fanático del deporte y de Elvis Presley, se convirtió en el duodécimo en ser liberado. De hecho corría 10 kilómetros diarios en el interior de la mina.
En la primera grabación expresó su desesperación por el encierro, al decir: “Quiero salir luego (rápido)”. Ya se cumplió su más grande sueño.
Previamente había salido Jorge Galleguillos Orellana, de 56 años y operario de mina desde hace 40 años, quien ocupó el undécimo lugar en la lista de los 33 hombres que sobrevivieron 69 días a las profundidades del yacimiento chileno que estalló el 5 de agosto pasado, dejándolos atrapados a casi 700 metros debajo de la superficie.
Con él se completa la tercera parte del total de mineros en ser liberados del encierro. Se trata de un perforista apasionado de la minería, en la que trabaja desde que él tenía 16 años; de hecho tiene una gran colección de piedras y minerales.
El minero, que sufre de hipertensión, fue recibido por el presidente Sebastián Piñera y su homólogo de Bolivia, Evo Morales, quien arribó al yacimiento San José para visitar al minero Carlos Mamani, de nacionalidad boliviana y rescatado en cuarto lugar.
“Bienvenido a la vida”, le dijo Piñera, al abrazar al minero.
Antes que él, Alex Vega, de 32 años, fue rescatado de las profundidades de la mina San José, en Chile, en punto de las a las 08:52 horas locales (06:52 tiempo del centro de México).
Es un mecánico de 32 años, padre de dos hijos, cuya aspiración era ahorrar para comprarse una casa en Copiapó. Celebró su cumpleaños en la profundidad de la mina el pasado 22 de septiembre.
Fue el primero en salir del yacimiento a pleno sol, con sus ojos protegidos por lentes especiales con alta capacidad de filtración para evitar daños tras 69 días de vivir en la penumbra.
El mecánico, en una carta a su esposa, reveló que en la profundidad de la mina "a veces hay momentos de silencio, nos quedamos callados, pero sin ponernos de acuerdo. Como que pasa un angelito. Y pensamos en cómo estamos y qué vamos a hacer".
La operación de salvamento de los 33 mineros atrapados 700 metros bajo tierra en Chile avanza sin contratiempos.
Como en un alumbramiento múltiple, lleno de emoción y no pocas lágrimas, los 33 mineros atrapados en el yacimiento desde hace 69 días seguían volviendo uno a uno a la superficie durante la madrugada del miércoles, estremeciendo de emoción a sus familias y a Chile.
Los rescatados, en sorprendente buen estado, agradecían a los rescatistas por haberlos traído virtualmente de vuelta a la vida mediante esfuerzos inéditos y hasta ahora exitosos, que elevaron al orgullo nacional chileno a un nuevo techo.
Mario Gómez fue el noveno de los mineros rescatados a salvo del yacimiento San José, en una jornada que llevaba ya nueve horas de trabajo.
Gómez, de 63 años y el minero con más edad en el grupo de 33 trabajadores atrapados en la mina San José hace 69 días, salió a la superficie en el noveno viaje derescate de la cápsula Fénix 2.
Gómez llegó con una máscara especial que aumenta el nivel de oxígeno debido a sus problemas de tensión arterial, había explicado el ministro de Sanidad chileno Jaime Mañalich, quien evaluó de manera positiva la primera parte de la Operación San Lorenzo.
Minutos antes Claudio Yáñez Lagos, de 34 años de edad, elevaba a ocho el número de mineros rescatados a salvo del yacimiento San José.
Se trata del minero que recibió una propuesta de matrimonio de su novia mientras estaba atrapado 700 metros bajo tierra en la mina San José, en el norte de Chile.
De 34 años y nacido en Santiago, Yáñez le prometió a su novia Cristina Núñez, con quien tiene dos hijas en una relación de diez años, que se casarían tan pronto como saliera desde los casi 700 metros de profundidad en que se encontraba junto a sus 32 compañeros desde el pasado 5 de agosto.
Los viajes de la cápsula Fénix 2 a la mina, donde 33 trabajadores pasaron atrapados desde el 5 de agosto pasado, se han agilizado en las últimas tres horas, lo que ha hecho más expedita la operación de rescate San Lorenzo.
Minutos antes José Ojeda había regresado a la superficie del yacimiento San José, y se había convertido en el séptimo obrero en ser rescatado por la cápsula "Fénix 2".
Este minero de 47 años de edad y viudo, abrió a las 6:21 horas (9:21 GMT) el grupo de trabajadores que muestran algún tipo de afección de salud y que por esa razón integran la segunda etapa en ser rescatados, pues en su caso padece diabetes.
El minero Osmán Araya concluyó hoy más de dos meses de reclusión obligada a más de 600 metros de profundidad en el norteño yacimiento chileno San José, cuando hacia las 05:34 horas locales (08:34 GMT) regresó a la superficie.
Araya es el sexto minero en ser rescatado, y su arribo a la superficie se dio tras las primeras labores de mantenimiento de la cápsula Fénix 2, el vehículo de salvamento.
Muy emocionado, Osmán Araya, de 30 años, abrazó y besó a su mujer, que lo esperaba en la superficie en el campamento "Esperanza".
Oriundo de Vilcún, Araya tiene dos hijos, Kevin y Britany, de cinco meses, y está casado con Angélica Ancalipe, de 21 años.
El rescate se detuvo por 50 minutos luego de que se realizara una mantención a la cápsula, específicamente se revisaron las ruedas que ésta tenía para deslizarse mejor por la perforación.
Antes de Osmán Araya fueron rescatados Florencio Avalos, Mario Sepúlveda, Juan Illanes, Carlos Mamani y Jimmy Sánchez. Los primeros dos ya fueron trasladados al Hospital de Copiapó. Los mineros deberán permanecer en el centro hospitalario al menos 48 horas.
Osmán Araya y 32 mineros más estuvieron atrapados desde el 5 de agosto en el fondo de la mina San José, en el norte de Chile.
Con la salida de Avalos Silva a la superficie, alrededor de las 00:09 horas locales del miércoles en Chile, inició el rescate de los 33 trabajadores, quienes han sido recibidos por familiares, rescatistas y medios de comunicación.
El sexto trabajador rescatado dentro de la operación San Lorenzo había dicho antes del accidente que trabajaría en la mina hasta el pasado mes de agosto, debido a las malas condiciones de seguridad que presentaba el lugar.
Los mineros han permanecido dos horas en la zona de estabilización dispuesta por los equipos de rescate en el hospital de campaña y posteriormente han pasado a una zona de descanso para reunirse con sus familias.




